Conmemoramos en estos días el décimo aniversario del intento fascista de someternos como pueblo a la voluntad del capital. La clase empresarial, desataviada de las caras de la política tradicional, decidió ultimar su plan de usufructo directo del poder, sin más intermediarios que sus propios medios de comunicación.
El aparato institucional sólo necesitó horas para colocarse nuevamente a derecho de sus creadores, desconociendo la intencionalidad política del voto revolucionario. Para vencer el cerco impuesto por la burguesía se necesitó no sólo de la organización par-a-par de cada militante de la esperanza en cada trinchera y organización de base, sino de novedosas formas de comunicación y articulación.
Luego de una década de la Rebelión de Abril, el desarrollo actual de los instrumentos científico-técnológicos ha colocado en el debate moderno la caracterización y uso de las llamadas Redes Sociales, segmentando su accionar sólo al campo de la comunicación virtual. Lejos de asimilar la visión del norte, en este debate debemos rescatar nuestra experiencia original y pionera, que hoy occidente revive con otras intenciones.
Los indignados de Abril de 2002 insurgimos contra la dictadura fascista con nuestros celulares, mensajes de texto, llamadas, correos, foros digitales, afiches, pintas y volantes, dando el ejemplo que sólo 10 años después se pudo replicar con nuevas herramientas. Es nuestro génesis como militantes, como colectivo de la comunicación alternativa.
¡Sigamos tejiendo la red de la resistencia y ofensiva anticapitalista!
@nodolibre
Caracas











