El estudio, la promoción y la utilización del Software Libre como herramienta de emancipación tecnológica en Venezuela ha sido una propuesta del proceso revolucionario, y en este sentido, en diciembre del 2004 se promulgó el Decreto Presidencial n° 3.390, donde se estableció el uso prioritario del Software Libre en la administración pública, adquiriendo el rango de Política de Estado. Sin embargo, no existe actualmente la conciencia suficiente que nos permita conocer la importancia y hacer un uso efectivo de esta herramienta, por lo que aún muchas instituciones del Estado, así como muchos sectores de la sociedad, están en mora frente a este lineamiento, retrasando la consolidación de la llamada Independencia Tecnológica.
El llamado para el uso del Software Libre en la Revolución Bolivariana no es más que el establecimiento de una línea coherente entre teória y práctica. El software libre basa sus postulados en el orígen social de todo el conocimiento humano, por lo tanto no puede ser susceptible de acaparamiento individual ni de monopolización. Estamos entonces ante el mejor ejemplo de la aplicación de los postulados socialistas en uno de los pilares de la sociedad capitalista moderna, un foco de subversión en la cuna del poder. El efecto dominó ha decantado en movimientos que, apartados del software, hacen igualmente uso de las leyes del estado burgués para ofrecer sus creaciones renunciando a los derechos de autor. Nacen así, además del Software Libre, los Libros Libres, la Música Libre, el Arte Libre, en fin, el Conocimiento Libre, libre para utilizar y compartir.
Por otro lado, la red cada vez toma más relevancia en la coordinación de iniciativas y en su función como catalizadora de los demás medios de comunicación. Las nuevas tendencias convierten a la red en una ventana de información universal en tiempo real generada socialmente, herramienta de la interacción entre lo local y lo global dentro del contexto de la pretendida globalización y homogeneización. En manos del poder global, buscará reproducir la segregación, discriminación, opresión y el consumo característico de nuestra época.
Es por esto que resulta fundamental el acercamiento de los pueblos a estas tecnologías, bajo un criterio vigilante de independencia, libertad, solidaridad, igualdad y respeto a la diversidad. La lucha contra las injusticias y los mecanismos de dominación son causas comunes de los movimientos sociales alrededor del mundo, y en esa lucha el desconocimiento deja entrar en casa un enemigo furtivo, el software privativo, que al parecer invisible resulta más importante, pues quien lo domina tiene un poder oculto, y por lo tanto establece una forma de control indolora e imperceptible [1]. El software es sólo un hilo de este entramado, fundamentado en el sistema jurídico del estado burgués y principalmente el sistema de patentes y de derechos de autor.
Ejemplos manifiestos del interés de implementar la dominación imperial dentro del entramado pseudo-democrático que ha caracterizado la red se visualizan en los intentos de creación del Cyber Comando de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos [2], las actividades de la Fuerza Judía de Defensa en Internet [3, 4] y el interés de la CIA por armar una plataforma de monitoreo de las redes y actividades sociales en internet [5, 6].
Asumir de manera formal la red como otro de los escenarios de la guerra de cuarta generación, pasa por el posicionamiento acertado del proceso que vive nuestro país, la participación en la crítica antisistémica que reúne a las juventudes del mundo, y la promoción del internacionalismo revolucionario en la lucha contra la totalización y la homogeneización cultural.
Incidir en la formación de una masa crítica de participantes en esta lucha por la liberación y apropiación social del conocimiento, con las herramientas y precauciones adecuadas, y con la menor cantidad de contradicciones posibles será entonces la contribución del Colectivo NodoLibre.












