La superación de la explotación del hombre por el hombre está presente en el ideario colectivo de los pueblos que luchan por su liberación, fenómeno que escapa del hecho económico y está presente en todos los planos de la vida en sociedad.
Las patentes son el mejor instrumento de dominación que ha implantado el poder global, pues privatiza y enajena a los pueblos y sus generaciones futuras de los beneficios del conocimiento. En México podemos ver hoy uno de los ejemplos más ridículos de su aplicación.
Las piñatas son una mezcla cultural que ha sido asumida como propia en la tradición mexicana y, como en Venezuela, suelen adoptar formas de personajes conocidos para las fiestas infantiles. Desde hace meses la policía mexicana persigue a los piñateros, confiscando sus mercancías por la violación de las leyes de propiedad intelectual que se produce al retratar con sus muñecos a personajes por los que no han pagado derechos de autor. Más aún, una reciente enmienda legal del Senado mexicano castiga con cinco años de prisión a quienes vendan o fabriquen productos que violen los derechos de autor, sin necesidad de denuncia.
Las patentes son la explotación aplicada al conocimiento, y la construcción del socialismo pasa por la revisión completa de sus mecanismos y los del derecho de autor, implementando un sistema de gestión del conocimiento que permita su colocación al servicio de la sociedad y sus intereses colectivos.
La superación de la explotación del hombre por el hombre está presente en el ideario colectivo de los pueblos que luchan por su liberación, fenómeno que escapa del hecho económico y está presente en todos los planos de la vida en sociedad.Las patentes son el mejor instrumento de dominación que ha implantado el poder global, pues privatiza y enajena a los pueblos y sus generaciones futuras de los beneficios del conocimiento. En México podemos ver hoy uno de los ejemplos más ridículos de su aplicación.
Las piñatas son una mezcla cultural que ha sido asumida como propia en la tradición mexicana y, como en Venezuela, suelen adoptar formas de personajes conocidos para las fiestas infantiles. Desde hace meses la policía mexicana persigue a los piñateros, confiscando sus mercancías por la violación de las leyes de propiedad intelectual que se produce al retratar con sus muñecos a personajes por los que no han pagado derechos de autor. Más aún, una reciente enmienda legal del Senado mexicano castiga con cinco años de prisión a quienes vendan o fabriquen productos que violen los derechos de autor, sin necesidad de denuncia.
Las patentes son la explotación aplicada al conocimiento, y la construcción de una sociedad alternativa pasa por la revisión completa de sus mecanismos junto a los del derecho de autor, implementando un sistema de gestión del conocimiento que permita su colocación al servicio de la sociedad.
Colectivo NodoLibre | http://www.nodolibre.org/
Publicado en el Correo del Orinoco: Número 321 del 22 de Julio del año 2010,










