El pasado 21 de mayo inició operaciones el Ciber Comando de los Estados Unidos, anunciado desde noviembre del año 2006.
Si bien esta acción no constituye el inicio de operaciones de guerra en internet, escenario planteado desde sus inicios, el CYBERCOM unificará la Fuerza de Tarea del Pentágono para Operaciones Globales en la Red (JTF-GNO) y para Guerra en la Red (JFCC-NW), definiendo claramente su objetivo: conducir operaciones que garanticen su operatividad e intereses en el ciberespacio.
Para los ciudadanos estadounidenses el principal temor radica en la abierta violación a la privacidad que se ha implementado desde las instancias que ahora conforman y dirigen el Ciber Comando. Para los pueblos del mundo los principales ejemplos de guerra cibernética están enmarcados en operaciones psicológicas y de propaganda de la Guerra de Cuarta Generación (la Revuelta Verde en Irán vía Twitter, las agresiones digitales contra Cuba y las acciones de la Fuerza de Defensa Judía en Internet – JIDF – contra el pueblo palestino), pero el carácter estratégico del comando abarca un espectro mucho más amplio, de una amenaza militar confesa. Estados Unidos busca neutralizar la capacidad de operación mediante sistemas informáticos de quienes se oponen a su hegemonía, controlando o destruyendo sus redes de comunicación y funcionamiento. Ejemplos de sus objetivos para Venezuela serían: el Sistema Eléctrico Interconectado, las operaciones de PDVSA, la red de telefonía fija y móvil de CANTV y los sistemas de control del Satélite Simón Bolívar.
En este nuevo escenario es necesario ampliar el concepto de Guerra Asimétrica al campo digital, promover el conocimiento de los mecanismos de dominación comunicacional y cultural que operan sobre la red y rescatar vigorosamente el concepto de soberanía e independencia tecnológica aplicada a la informática.
Caracas








